martes, febrero 12, 2008

Rafael Montes de Oca al estercolero de Leonel

Puntillazos:
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Con su apariencia artística de Hollywood, bien vestido, zapatos al último grito de la moda, uñas pintadas, cejas depiladas; de hirsuta cabellera, meticulosamente acicalada, como todo un “metrosexual” moderno. Rafael Montes de Oca, es hoy parte del estercolero reeleccionista de Leonel, algo que no critico porque a eso tienen derecho ambos: Leonel a comprar porquería y él a ser parte de la pestilente masa reeleccionista, política y socialmente atrasada y despreciada de la mayoría del pueblo dominicano.

Si tuviera escrúpulos el presidente dominicano no se hiciera cargo de ese pesado y desprestigiado fardo de inmoralidad y descaro político, pero como no los tiene; una porqueriíta más no rompe el saco. Cuánto le pagó; no lo sabemos, Leonel es pródigo y discreto me decía uno de sus agentes de mercado y lo se porque entran en chancletas y salen en Yipetas, le dije, ese sin embargo no es el caso que nos ocupa aunque de verdad corresponde a la descripción que hemos dado.

Aclaro que el referido agente de mercado es un viejo dirigente del PLD pues al parecer Leonel se cuida y no pone a las porquerías a realizar las ofertas y compras grandes, una vez comprada la porquería en perspectiva se le encarga de realizar la compra de las porqueriítas de su entorno. Todo tiene su jerarquía y en eso el estercolero Leonel no se equivoca.

Pero veamos la historia de la porquería al estilo de Hollywood, R. Montes de oca, porque donde quiera se cuecen habas y aunque usted no lo crea, allí también hay porquerías, como la que hoy nos ocupa.

Los propagandistas, Los misileros y los comunicadores, entre los que hay algunos colegas se dan a la tarea de presentar a Montes de Oca como un importante dirigente del PRD que pasó a las filas del reeleccionismo y eso es mentira y porquería en boca de todos ellos: a continuación y del archivo de mi fosa craneal la trayectoria híspida de la porquería ingeniero Rafael Montes de Oca.

En el verano del 2001, al volante de un hermoso Mercedes del año, esa porquería se desplazaba por todo el alto Manhattan, diciéndose por doquier dueño de un yate de lujo anclado en el Hudson en el lujoso club de la rivera de New Jersey y al que invitaba a todos, pero por lo menos yo, no alcancé conocer a alguien que lograra el inmenso placer de un paseo o tal vez una media hora a bordo del famoso yate, surto en el referido puerto del que hablaba con aires del famoso griego Aristóteles Onasis, que de haber vivido entonces y oído las arengas de sus conocimientos del mar, me refiero a la porquería y las cualidades de su hermoso juguete acuático, hubiera sentido celos o por lo menos curiosidad por conocer el famoso “Monte de Oca Yats”.

Pero todo se derrumbó cuando la porquería se desparramó en la calle 135 y Broadway de Manhattan y de repente nuestro “millonario” vendió el supermercado que allí operaba y dejó sin trabajo a unos 40 empleados, sin sus prestaciones, sin pago del jornal, algunos hasta con tres semanas de retraso de los salarios, con los cuales cerró las puertas y se despidió esa noche y marchó raudo en su mercedes con rumbo desconocido, puesto que nadie supo nunca donde vivía, prometiendo venir temprano en la mañana el domingo para hacerles sus pagos, perooo…

¡Oh sorpresa! La millonaria porquería había vendido el supermercado y cuando llegaron esa mañana los trabajadores encontraron nueva administración y nuevos empleados. La información que recibieron los cesantes fue que los nuevos dueños habían comprado y el vendedor les había pedido que no emplearan a sus servidores porque él lo haría en otro supermercado que estaba construyendo. A mi me había dicho que lo construía en “Terrytown” pero con semejante mentiroso quien puede creerle nada, tanto; que siendo porquería se baña de perfume.

Los desconsolados trabajadores llamaron a la prensa, me enteré por el avance de uno de los noticieros de TV y allá fui, encontré un espectáculo de angustia y depresión enorme, muchos de estos humildes eran dirigentes del partido (PRD) que dieron todo por hacer el mejor papel en la empresa de un compañero, aunque este les pagaba por debajo de los niveles de salario de otros supermercados del área. Ellos trabajaban conforme porque supuestamente la porquería era un fuerte cotizador del partido (PRD) pero cuando me acerque a algunos dirigentes me informaron que nunca había dado un centavo y como pertenecía al grupo de Hatuey consulté a los compañeros de equipo y me dieron similar información.

La prensa norteamericana en Inglés y Español se hizo eco del caso, como recién había venido de Miami; reporté para la Poderosa en la capital del Sol, a fin de que los compañeros “hatueyistas” allá, se enteraran, el asunto llego a los tribunales, el Fiscal adopto la posición que el caso requería, el Bergante porquería desapareció y trató de que la autoridad del partido aquí (PRD) le diera asistencia para defenderse, no sabemos de que porque los agraviados eran los trabajadores y el mismo partido, en tanto que él era el agresor, su solicitud local le fue negada como es lógico.

Entonces el buen descarado se dirigió a Hatuey que le dio igual respuesta y es que el partido no puede interceder como él quería, ante amigos en el gobierno del Estado de NY, para defender un bochornoso acto como ese; reñido con la conducta del partido e infringido a humildes trabajadores, cuando como se sabe el PRD ha tenido siempre una trayectoria de lucha a favor de las clases trabajadoras y jamás se ha permitido a los compañeros hacer atropellos a los empleados y menos de forma masiva, el partido puede interceder en el caso de uno o dos compañeros en disputa con un compañero empleador pero no en un abuso como este.

El asunto es que el PRD, no tuvo la oportunidad de expulsarlo porque desapareció, estamos hablando del 2001 en los días del 911y no tuvimos más noticias de la tal porquería si no hasta ahora cuando aparece como parte del estercolero de Leonel y se instala frente al partido diciendo que es dirigente del PRD que se ha pasado a la reelección. No es dirigente del PRD, al momento de venderse como lo que es: porquería, hacía 6 años que había huido tras engañar a sus humildes empleados. Nunca supe el desenlace final del problema porque enfermé por casi cinco años y me sané cuando abandone mi rol de enfermo, no fui más al hospital, me integré a la campaña interna con Milagros porque algunos de Miguel aquí, me rechazaron y sané porque el PRD sirve hasta para eso, quiero decir para medicina, por lo menos a mi me funcionó, si usted amigo lector esta convaleciente acérquese al PRD que aquí se sana.

Ya lo saben amigos lectores esa porquería, Rafael Montes de oca, no era del PRD cuando se vendió como eso. Gracias amigos, volvere con ustedes si Dios lo permite. Moisés Iturbides

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